martes, 7 de noviembre de 2017

Saudade, morriña, hüzün, hiraeth, o quienes le cerrarán los ojos a la tierra.

 "Saudade -Qué será?... yo no sé... lo he buscado
en unos diccionarios empolvados y antiguos
y en otros libros que no me han dado el significado
de esta dulce palabra de perfiles ambiguos.

Dicen que azules son las montañas como ella,
que en ella se oscurecen los amores lejanos,
y un noble y buen amigo mío (y de las estrellas)
la nombra en un temblor de trenzas y de manos.

Y hoy en Eca de Queiroz sin mirar la adivino,
su secreto se evade, su dulzura me obsede
como una mariposa de cuerpo extraño y fino
siempre lejos -tan lejos!- de mis tranquilas redes.

Saudade... Oiga, vecino, sabe el significado
de esta palabra blanca que como un pez se evade?
No... Y me tiembla en la boca su temblor delicado.
Saudade..."

Pablo Neruda

"Las procesionarias del pino se empujan, forman una hilera de seda que ellas mismas han creado y por ese camino marcado circulan y vuelven a circular incansablemente". Un entomólogo llamado Jean Henri-Fabre intentó que renunciaran a ese instinto colocando una maceta en torno a la palmera, diseminando el hilo de cera, eliminando todo rastro de su camino, separando a su líder... Las orugas se quedaron paralizadas al no poder acceder a la palmera, pero se quedaron en el mismo rastro de seda suicida. Sólo se alejaron de la maceta cuando quedaron extenuadas y muertas de hambre.

La antropóloga Virginia Mendoza hace una comparación del comportamiento de las procesionarias con el sentimiento de arraigo que se da en los grupos humanos, en su libro: "Quién te cerrará los ojos. Historias de arraigo y soledad en la España Rural". Este hechizo del camino de seda no afecta sólo a las procesionarias, aunque nos creamos seres innatamente aventureros, también los seres humanos somos animales de costumbres. La Historia se empecina en mostrarnos a expedicionarios audaces, historias de Héroes que recorren largos viajes, ejemplos de emprendedores audaces, autónomos, individualistas. Pero la historia real es que en general, los seres humanos no tenemos esa tan grande ansia por explorar nuevas tierras. No nos gustan los cambios, las sorpresas o lo que no podemos controlar. El ser humano, nos decía Lévi-Strauss en “Tristes Trópicos”, se ha propuesto siempre la tarea de edificar una sociedad en la que fuera posible vivir bien, sin necesidad de cambio. Sociedades o comunidades más o menos estables en las que hubiese una continuidad en las interacciones, sin tantos cambios vitales abruptos, sin tanta reinvención de la identidad. De hecho, en una conferencia, Lévi-Strauss explicó que los antropólogos eran “los traperos de la historia” y que buscaban su tesoro en los cubos de basura de los historiadores.

Son las historias de muchos grupos humanos que decidieron, aún en su aislamiento, quedarse en sus tierras y con sus gentes. Y muchos aceptaron que eran los únicos seres que habitaban la tierra, sin ninguna pizca de ansiedad.

"¡¡Nosotros estamos solos en este mundo!!" Le gritaron los inughuit a Sackheuse (intérprete del almirante John Ross). Por eso, cuando les vieron a los hombres blancos por primera vez en 1818, creyeron que eran dioses o espíritus del aire.
Estos inughuit nunca habían visto al hombre blanco, pero tampoco a otros seres humanos. Sin embargo, aún en su permanente aislamiento, los extranjeros les definieron como una sociedad “feliz y satisfecha”.

También en las lenguas humanas se vislumbra este sentimiento de arraigo a la tierra. Mendoza explica el término galés "hiraeth", esa melancolía que se asocia a la falta de la tierra natal.

En portugués, bien conocida es la palabra "saudade". La palabra gallega es “morriña”, y la vasca "herrimina", dolor de pueblo, como "mal du pays" en francés, o "heimweh" en alemán.. 

"Hüzün" es la melancolía en turco, pero la melancolía de la que "participan millones”, según el escritor Orhan Pamuk. La melancolía de quienes viven atados a esa tierra. Un sentimiento que es vivido por un colectivo, entre las ruinas del Imperio Otomano. 

Los rumanos, quizás más solidarios con sus emociones, lo definen simplemente como "dór": "dolor". Mircea Eliade en "«Dor» Nostalgia rumana ", cuenta que es imposible hablar un cuarto de hora con un campesino rumano sin que esta palabra brote de sus labios. «¿Dolor de qué? ¿Quizá de la vida que dejamos pasar sin gozar? ¿Quizá de la infancia, de la juventud que de pronto descubrimos que hemos perdido? Seguramente de nuestros amores, que ya murieron, o del amor presente que no tenemos valor de agotar...»
  
"Un rumano no dice tan solo: Mi-e dor de tine, «tengo dolor de ti» (te amo); sino que también dice: Mi-e dor de iarba verde, «quiero ver las verdes hierbas» (tengo nostalgias camperas), o: Mi-e dor de un din bum!, «sediento estoy de buen vino»."

Una de las más bellas poesías del gran Eminescu se titula: Mai am un singur dor... «Sólo tengo ahora un deseo...»

«En la paz de última hora
No me abran la sepultura
En tierras de junto al mar.
Los bosques quiere mi alma
Se abran para descansar
Y que el cielo sereno cubra
El agua profunda y calma...»

La vida humana es feliz en la calma y en la conversación; no en la melancolía perpetua de este continuo trasiego de la historia. O en el ruido, en el vértigo y en la ambición que nos inculca este Sistema que nos exige cambios ambiciosos y emprendedores. Se nos dice que el ser humano es una especie ambiciosa, y que en su insaciable naturaleza humana hará lo que sea por explorar y conquistar nuevas tierras o, en menor medida, por colonizar ese nuevo iPhone.
Mientras, Virginia Mendoza ha conocido, en sus propias palabras, "a quienes le cerrarán los ojos a la tierra". Los y las que decidieron permanecer en su tierra y que "ni las ausencias ni los miedos minarían su instinto de permanencia". 

Y escribe:
"El mundo se acelera. La vida se acelera.
¿No será esta necesidad de volver a la vida lenta la máxima expresión de supervivencia ahora que la premura nos acerca a la muerte a marchas forzadas?"

Cuando somos bebés "la quietud nos aterra y pedimos que nos mezan con alaridos, lágrimas y gimoteos" Ahora, tenemos prisa por obtener silencio y quietud. "Volvemos al pueblo con un renovado orgullo: no hemos sucumbido a los males de la ciudad y eso nos hace fuertes e invencibles."



Fuentes:
http://www.filosofia.org/hem/194/esp/9430501a.htm

viernes, 27 de octubre de 2017

Oda a las plantas: sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal.

 "La planta es el eslabón que une la Tierra con el Sol".  Kliment Timiriázev, botánico ruso.


¿Son las plantas seres inteligentes que resuelven problemas y se comunican con otras plantas y animales? Esta es la pregunta que intenta responder el libro "Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal" de Stefano Mancuso y Alessandra Viola.
 
Nuestra relación con las plantas es de dependencia absoluta. Si mañana desaparecieran de la Tierra, la vida humana duraría unas pocas semanas. Si por el contrario fuésemos nosotros quienes desapareciésemos, las plantas volverían a apropiarse de todo el territorio que les hemos arrebatado, y en poco más de un siglo, todos los signos de nuestra milenaria civilización quedarían cubiertos de verde. El reino vegetal representa el 99,5% de la biomasa del planeta. Es decir, que del cien por cien del peso de todos los seres vivos de la Tierra, entre un 99,5 y un 99,9 por ciento corresponde a las plantas. El ámbito alimentario es sólo el primer eslabon de nuestra dependencia con las plantas. Otro es el oxígeno, la absorción del dióxido de carbono y sustancias contaminantes y la moderación del clima.

Casi todo lo que el ser humano ha usado como fuente de energía desde el principio de los tiempos proviene de ella. Los combustibles fósiles (carbón, hidrocarburos, aceites, gas, etc.) no son más que la acumulación subterránea de energía solar que, a lo largo de varios periodos geológicos, los organismos vegetales han introducido directamente en la biosfera mediante la fotosíntesis. El milagroso proceso que transforma los rayos luminosos y el dióxido de carbono presente en la atmósfera en moléculas de alto contenido energético. Por eso, nuestra dependencia con el reino vegetal incluye, además del aire y la comida, la energía. Otro más es la medicina: casi todos los fármacos se obtienen a partir de moléculas producidas por las plantas o sintetizadas por el ser humano mediante la imitación de la química vegetal.
 
Las primeras células vivientes capaces de realizar la fotosíntesis aparecieron en el planeta hace más de 3500 millones de años, mientras que el primer Homo Sapiens no apareció hasta hace 200.000 años. Hace unos quinientos millones de años se produjo la diferenciación entre plantas y animales. 

Simplificándolo, las plantas optaron por un estilo de vida sedentario, y los animales por uno nómada. de maneras muy diferentes.
Las plantas se encontraron en la necesidad de obtener tierra, aire y sol para vivir. Son autótrofas, es decir, autosuficientes, no dependen de otros animales para su supervivencia. Los animales, en cambio, tuvimos que alimentarnos por fuerza de otros animales o plantas, desarrollando múltiples formas de locomoción (carrera, vuelo, nado). Somos heterótrofos, no somos autosuficientes. El reino vegetal y el animal hemos optado por defendernos, alimentarnos y reproducirnos

Las plantas tienen el cuerpo construído a partir de una estructura modular, es decir, todas sus partes son importantes pero ninguna es del todo indispensable. Esto significa que para las plantas, que se las coman no significa un gran problema, ya que no han reducido agrupar sus capacidades vitales en sólo unas pocas zonas neurálgicas. Algunas plantas pueden ser depredadas hasta un 90 o 95% y después volver a crecer de manera normal a partir del núcleo de supervivencia. Los animales no podemos decir lo mismo, de hecho, todas nuestras funciones vitales importantes se concentran en unos pocos órganos (cerebro, pulmones, estómago...) y hemos basado nuestras estrategias defensivas en el movimiento. Las plantas son capaces de respirar sin tener pulmones, alimentarse sin tener boca o estómago, se mantienen erguidas sin esqueleto e incluso "toman decisiones" sin tener cerebro. Carecen de ojos pero son capaces de interceptar la luz, usarla y reconocer tanto su cantidad como su calidad para crecer hacia ella: es el llamado "fototropismo". Así mismo, oyen sin tener oídos, y se llama "fonotropismo". Las raíces oyen y distinguen las frecuencias de sonido, y según las vibraciones, deciden acercarse o alejarse.

Y no sólo disponen de estos sentidos. También pueden medir con precisión la humedad de un terreno e identificar fuentes de agua. Detectan la gravedad y son capaces de reconocer y medir un inmenso número de elementos químicos presentes en el aire o en la tierra. Las raíces son capaces de detectar los nutrientes para acercarse a ellos y los compuestos peligrosos para alejarse de ellos.
 
Cuando una planta sufre una extirpación, generalmente no sólo sobrevive, sino que incluso sale beneficiada, como el ejemplo vigorizador de las podas. Los seres humanos nos definimos como "individuos", del latín "in" (que en este caso significa no) y "dividuus" (divisible). Somos indivisibles. Las plantas se pueden dividir y cada una de sus partes sobrevive de forma autónoma. No son individuos, un árbol se parece mucho más a una colonia de abejas o de hormigas que a un animal tomado por separado. Uniendo sus partes desarrollan una inteligencia colectiva muy superior a las de las partes individuales que las constituyen. Las raíces crecen coordinadamente para una exploración óptima del suelo sin necesidad de tener cerebro que las dirija. Son los comportamiento "emergentes" que se dan también en otras especies, como en los enjambres o como cuando los seres humanos nos agrupamos. Un ejemplo clásico es el de miles de personas que aplauden en un teatro: éste empieza siendo asincrónico, pero a los pocos segundos tiende a sincronizarse hasta producir un sonido armónico. Como cuando disponemos de la capacidad de caminar por aceras muy concurridas sin pisarnos, las plantas disponen de estas dinámicas en una misma unidad, entre sus distintas raíces, porque cada planta es un enjambre. 

Esta comunicación dentro de una misma planta no ocurre sólo con las raíces. La llamada "timidez de las copas" consiste en que ciertos árboles tienden a evitar que las copas se toquen aunque crezcan muy cerca las unas de las otras, pactando el territorio. Por ejemplo, el pinar. Las plantas interactúan entre sí a muchos niveles, y hay especies que manifiestan una personalidad menos competitiva y entrelazan sus copas con libertad. Hay plantas que son capaces de reconocer a sus parientes y se muestran con ellas más amistosas que con los extraños. Nada extraño si se piensa que en la naturaleza, uno de los principales objetivos de la vida es la defensa del patrimonio genético. Además, una planta debe preservar su territorio invirtiendo muchos de sus recursos en la parte subterránea, ocupando el suelo con un gran número de raíces. A esta zona se le llama "rizosfera" ("rhíza" es raíz, "sphaira" es esfera). Si las plantas forman parte de un mismo clan, no hay necesidad de competir y pueden reducir sus raíces en beneficio de la parte aérea. 

Las simbiosis son básicas para todas las formas de vida, incluída la nuestra, y para las plantas no es menos: es la comunicación y reconocimiento con las azotobacterias, con otras plantas e incluso con los animales. Para la reproducción, utilizan insectos, aves e incluso murciélagos como polinizadores, que son fieles durante todo el día a la primera especie que visitan por la mañana. Y para su defensa, también. Por ejemplo, el maíz, una especie de gramínea que muchas veces se ve atacado por un insecto que coloca sus larvas cerca de sus raíces (diabrotica virgifera). Las variedades antiguas de maíz europeo y selvático eran capaces de defenderse de este insecto, produciendo una sustancia llamada "cariofilina" para atraer a unos gusanos (nematodos) que devoraban las larvas. Pero los seres humanos, a través de un proceso de selección para obtener grandes producciones y de gran tamaño, hemos elegido variedades que no eran capaces de defenderse. Así pues, hemos tenido que recurrir a la ingenieria genética para devolverle al maíz esta característica innata y su antigua capacidad de defensa. Es decir, una planta transgénica.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta hoy, la productividad de las plantas y los terrenos ha aumentado de manera constante gracias a la "revolución verde" de los años sesenta. Hoy en día, el rendimiento de las plantas ha interrumpido su tendencia positiva por primera vez en sesenta años. Los terrenos cultivables disminuyen a causa del cambio climático, y la población mundial no deja de crecer. Mientras, cuando pensamos en las plantas, pensamos en inmovilidad e insensibilidad. 

Pero ellas son las mediadoras entre el sol y el mundo animal, el centro energético de nuestro sistema. 

Y son activas, adaptables, y poseedores de un modo de vida del todo independiente de los seres humanos.


martes, 10 de octubre de 2017

Microcréditos: la trampa de la deuda

"No basta con proporcionar cañas a la gente para pescar pececillos en un océano, si dicho océano es una masa de agua salvaje embestida de mareas macroeconómicas caprichosas y especulativas sin límites, que estimula la precariedad de los trabajadores."  

Denuncia Carlos Gómez Gil en su libro "El colapso de los microcréditos en la cooperación al desarrollo". Durante décadas, los microcréditos se han presentado como uno de los dogmas más exitosos en la lucha contra la pobreza, y sin embargo, representan uno de los mayores fracasos en las políticas de cooperación al desarrollo. Gómez Gil explica que:
  "Al contrario del imaginario de que los que reciben estos créditos pasan a ser "emprendedores" que escapan de su miseria para ser microempresarios, en realidad, estas pequeñas cuantías se dirigen a menudo a hacer frente a los gastos básicos de subsistencia. Las microfinanzas y microcréditos se dirigen a personas pobres o extremadamente pobres que no pueden acceder a las instituciones y recursos financieros habituales. En su vida, están en juego lo más básico como la alimentación o la seguridad.

  Además, estas instituciones de microfinanzas también han desarrollado sus propios avales, exigencias, garantías y procedimientos para asegurar el cobro de sus préstamos, a menudo mucho más rígidas que las que se aplican en las bancas tradicionales: seguros post mortem, la utilización de sicarios, o la decomisión de chabolas donde viven.

  Fue Muhammad Yunnus, un economista de Bangladés formado en la India y EEUU, quien decidió promover un modelo de pequeños préstamos a su regreso del país, creando el Grameen Bank en 1983. "Nuestros hijos tendrán que ir a un museo de la pobreza para saber lo que significó", llegó a decir años más tarde, y también que "los microcréditos enseñan a los bancos que los pobres pueden ser más rentables".
Yunus, que llegó a ser nobel de la paz de 2006, preparó su candidatura a la Presidencia de Bangladés con el fin de "eliminar la cultura de la corrupción" mientras  prestaba dinero a una tasa de interés de hasta el 30% y transfería fondos a empresas en paraísos fiscales.
 
    Así se extendió este movimiento mediante el endeudamiento masivo de los cientos de millones de pobres en todo el mundo. Un procedimiento que aseguraba que los pobres lo serían por decisión propia al no querer endeudarse, que quien mantiene su situación de exclusión es porque así lo decide y no se endeuda. Además, de esta manera, la pobreza deja de ser responsabilidad o consecuencia de las políticas de los Estados, de las transnacionales, o de múltiples procesos de acumulación y políticas fiscales o sociales. La pobreza es única y exclusivamente una responsabilidad personal e individual.
 
    Por otro lado, esta intitución financiera cimentó el mito de que los pobres y excluídos, por serlo, son siempre dignos de confianza y disponen de una conducta y moral recta y honesta, por lo que siempre harían frente de manera escrupulosa al pago de sus deudas. Un patrimonio moral que, en cambio, no se les exige a los ricos y acaudalados, quienes acumulan impagos, créditos fallidos, morosidades y desfalcos con toda naturalidad.

Grameen Bank, que en bengalí significa "banco del pueblo" partía de la base de que los microcréditos generarían prosperidad y eliminaría la pobreza. Los solicitantes debían ser un grupo de cinco personas voluntarias, siendo cada una de ellas responsables de la devolución de cada crédito. Inicialmente, se prestaba a dos componentes, y en la medida que éstas hubieran pagado puntualmente sus créditos, otros dos componentes recibían préstamos. Así, hasta que se le concedía al último de los miembros del grupo. La financiación que recibía cada integrante no superaba los 25 dólares que debían ser devueltos en cinco pagos semanales incluyendo intereses. 


Al terminar de pagar el crédito, cada persona se ganaba el derecho de solicitar un nuevo crédito de hasta 100 dólares con un plazo de devolución de hasta 50 semanas. Si esto también se cumplía, se tenía la posibilidad de participar en el capital social del banco. Pero si uno de ellos dejaba de pagar por cualquier motivo o eventualidad, los otros cuatro perdían su capacidad crediticia, lo que creaba una responsabilidad piramidal y colectiva. Un mecanismo comunitario en la que cada miembro se convertía en vigilante activo de los intereses del banco, para asegurar riesgos y socializar la viabilidad de los proyectos solicitados.

    Los desastres naturales en Bangladés, como las graves inundaciones en 1998, hicieron que la población careciera de cualquier capacidad para hacer frente a las deudas contraídas. Pero esto no fue problema para que el banco implantara un nuevo producto financiero, el Seguro de Desgravamen, consistente en que el último día del año, el prestatario tiene la obligación de depositar una pequeña cantidad de dinero en una cuenta de seguro, de manera que si fallecía al año siguiente, todo el crédito se amortizaría en esa cuenta y "su alma descansaría eternamente" saldando sus deudas, según el Grameen Bank.

Otro programa es el de "Miembros en lucha", que tiene como objetivo a la comunidad de indigentes. Cerca de 66.000 personas que practican la mendicidad han participado. Los préstamos no tienen intereses y se conceden a plazos muy largos para cuestiones como comprar una colcha, una mosquitera o un paraguas. Los prestatarios devuelven en torno a cuatro dólares a la semana. Pero lo llamativo es que el Grameen Bank entrega a estos mendigos una placa para que la coloquen después allí donde ejercen la mendicidad, una mendicidad para obtener cosas tan fundamentales y básicas para sobrevivir... y endeudarse por ellas.

    Los sistema de promoción y captación de nuevos clientes son muy semejantes a las técnicas de marketing de multinacionales norteamericanas, como los restaurantes de comida rápida, basadas en una competitividad descarnada que nada tenía que ver con la finalidad social que el banco decía promover entre las comunidades pobres. Si un cliente del banco cumple al cien por cien con sus obligaciones durante siete años consecutivos y ha pagado puntualmente sus créditos, se le otorga el título de "Miembro de oro" como cliente ejemplar, con su foto y nombre destacado en las sucursales de banco para conocimiento de la comunidad. Las mismas sucursales, 2500 en todo el país, pueden lograr el título de "sucursales de cinco estrellas" si recuperan el 100% de los créditos, y obtienen otras rentabilidades financieras. Los trabajadores del banco escalan estrellas poco a poco, exhibiéndose como "empleados del mes".
   
"Calculamos que un 5% de los usuarios de microcréditos salen de la pobreza
cada año", aseguraba Nazrul Chowdhury, el consultor del banco Grameen. Hasta la fecha, en tres decadas de existencia de los microcréditos, no existe un solo estudio que demuestre en un solo país una mejora sustancial en el desarrollo de amplios grupos de la población protagonizada por las microfinanzas. Un buen ejemplo es la aldea de Jobra, donde comenzaron a implantarse los microcréditos en Bangladés como experiencia piloto por el propulsor de los microcréditos Muhammad Yunus. 40 años después, los niveles de pobreza en la aldea son esencialmente los mismos.

    Los niveles de pobreza y subdesarrollo en el mundo no han dejado de crecer, pero es más fácil y barato para los donantes ofrecer créditos que se cobrarán, que incrementar la ayuda al desarrollo con inversiones directa en salud, nutrición, educación y servicios básicos para la población. La pobreza es un problema estructural creada a través de la economía capitalista que obtiene su producción de riqueza, beneficio y acumulación precisamente de la pobreza, miseria y la escasez.

   "La filosofía del microcrédito desarrolla prioritariamente el concepto de dignidad y la propia estima del ser humano, virtudes presentes y altamente valoradas en cualquier tipo de civilización o sociedad" afirmaba la presidenta de honor de la Microcredit Summit Campaign en el año 2010. Pero la dignidad humana no puede medirse en función de los créditos y las deudas que se tienen contraídas, los pobres no dejan de serlo en tanto que son "clientes bancarios" de intercambios económicos impuestos por el mercado de altos intereses de los que no pueden escapar. La dignidad de los pobres se elevará automáticamente cuando dejen de serlo y puedan entonces elegir libremente su destino. Los microcréditos convierten a los pobres en responsables de su propio desarrollo, un darwinismo social bajo el cual aquellos que están en situación más precaria lo están porque no han querido endeudarse y en la creencia de que cualquier persona suficientemente valiente y emprendedora puede salir adelante y prosperar. Pero esto no sirve en una sociedad tan profundamente desigual como la nuestra, en la que el desarrollo básico de las personas no está asegurado por los estados y por la comunidad internacional, que no les garantizan unos mínimos vitales.

La ideología del microcrédito se fundamenta en ofrecer el endeudamiento masivo de la población más vulnerable como la respuesta más acertada para solucionar los problemas de pobreza y subdesarrollo en el mundo, como si los pobres pudiesen gastar indefinidamente más de lo que realmente tienen y así se solucionara sus problemas. En realidad, su ideología consiste en un proceso de extensión de la economía bancaria y financiera entre los sectores más pobres del planeta que han estado excluídas de ella hasta la fecha. Objetivo de un sector financiero que necesita crecer más y aumentar sus beneficios. "Es por el bien de sus cuentas: el 80% de la población mundial no puede acceder a un crédito y, en vez de luchar para conseguir un 1% más de cuota de mercado del 20% del mundo rico, es inteligente considerar que ese otro 80% es un enorme mercado potencial. Los pobres son un mercado rentable" explicó Jacques Attali, presidente de Planet Finance, la mayor organización mundial de microcréditos, en el año 2006 en una entrevista al diario El País.

Mientras los deudores continuaban en su estado de pobreza, las microfinanzas se expandían de manera acelerada.
Y, mientras, aumenta el número de suicidios de personas que no pueden hacer frente a las deudas contraídas, mayoritariamente mujeres acosadas mediante amenazas por los cobradores. "Ellas son mejores pagadoras, se preocupan más por el futuro de sus familias y por la educación de sus hijos" aseguran algunas entidades especializadas en conceder microcréditos a las mujeres. Pero convertirlas en clientes privilegiadas de los microcréditos es ejercer una gran presión moral sobre su espalda, aumentar las responsabilidades que ya tienen sobre su familia e hijos e intensificar las situaciones de abuso.

17.000 suicidios en el año 2009 en toda la India, más de 150.000 suicidios en los últimos 10 años, y no siempre por causas directamente relacionadas con los microcréditos, sino también con otro tipo de deudas contraídas con comerciantes que venden a crédito semillas híbridas, fertilizantes y plaguicidas a agricultoras. Porque la escasez de dinero no es el problema más importante de las trabajadoras rurales pobres, sino también la discriminación, el aumento de precios de los productos, el acceso a la tierra, los mercados saturados, la competencia...

 "Microcréditos" es una producción danesa que cuestiona la microfinanciación. Un documental que provocó la expulsión del premio Nóbel de la Paz Muhammad Yunus, de la institución que fundó. Yunus fue acusado de evasión de impuestos.



El economista José Luis Sampedro contaba siempre que podía una anécdota contada por Salvador de Madariaga en su libro "España", historia que se refiere a los años de la II República, en las vísperas de las elecciones de 1935 en un pueblo de Andalucía.

El señorito, para comprar los votos de los jornaleros desempleados, mandó a uno de sus mayorales a la plaza de la localidad a darles instrucciones para votar al candidato recomendado por el cacique, al mismo tiempo que daba a los que no tenían trabajo uno o dos duros, hasta que se tropezó con uno en concreto, que le tiró las monedas al suelo y le dijo al enviado del señorito: "en mi hambre mando yo".

martes, 12 de septiembre de 2017

LIBRO: Una antropóloga en la luna. Las historias más sorprendentes de la especie humana

Una antropóloga en la luna. Las historias más sorprendentes de la especie humana.


Hay quien asegura que el ser humano es un lobo para el ser humano, y también que es egoísta por naturaleza. Y, sin embargo, la historia de nuestra especie nos muestra tenazmente lo contrario: que desde siempre hemos utilizado el recurso antropo-lógico de la cooperación. Y no por capricho ni por caridad, sino simplemente, por pura supervivencia.

En el transcurso de nuestra historia, nos hemos hecho entender en mitos y asambleas, diseminando palabras que contienen milenios de intentos por comunicarnos, y celebrando los decires y los sentires en fiestas y rituales. Desde el Ubuntu de los bantúes, pasando por el Sumak Kawsay quechua, la Seka de Indonesia hasta el Rén chino. Múltiples son los consejos del mundo que, cultivando cultura, nos muestran una humanidad que no se entiende si no es en compañía.

Ni siquiera se concibe al tiempo humano persiguiendo la manecilla de un reloj, sino al ritmo que marca la vida. Aunque cada cultura siga su propia danza. ¿Entonces cómo bailar al compás? Valga este libro para viajar hasta los más recónditos confines del planeta, conocer la sabiduría milenaria de las diversas culturas humanas y empezar a retomar la esperanza en nuestra especie. Simplemente, por pura supervivencia.

 Fecha de publicación: 14/09/2017



 

viernes, 18 de agosto de 2017

La extinción de la zona gris: antropología y reclutamiento terrorista

DAESH hizo un llamamiento en Dabiq, su revista de propaganda, a promover acciones que alentaban la islamofobia para borrar la zona de coexistencia para los musulmanes que residían en Occidente, a la cual llamaban "la zona gris".  
"La extinción de la zona gris", de 12 páginas, fue publicado en la revista a principios de 2015, con el fin de provocar mediante el terror reacciones violentas por parte de los europeos, tratar a los refugiados e inmigrantes como terroristas y extender así la islamofobia. No en vano, tras los atentados en Bruselas, comenzó una campaña en redes sociales con un hashtag llamado "Stop Islam" que, aseguran muchos, fue divulgada por las múltiples cuentas que posee el Daesh. Un mundo tan polarizado crea más mártires por la causa: "Los musulmanes en Occidente se encontrarán rápidamente entre una de dos opciones, o apostatan y adoptan la religión -infiel- propagada por Bush, Obama, Blair, Cameron, Sarkozy y Hollande; o migrarán al Estado Islámico y de ese modo escaparán de la persecución de los gobiernos y ciudadanos”, aseguraba la publicación.

Scott Atran, antropólogo experto en psicología del terrorismo, explica que el fin de estos grupps terroristas es el de "forzar a los no musulmanes a detestar, a perseguir a la comunidad musulmana, para empujarles a unirse a ellos. Sobre todo a los jóvenes, que están más dispuestos a cambiar el mundo".

"Los jóvenes forman el grueso de los reclutadores terroristas de hoy. Si miras sobre todos los datos, la edad media es de 26, pero en algún lugar es mucho más joven. Ahora estamos encontrando niños de 14 o 15 años en Palestina tratando de unirse al Estado Islámico."

Atran hace trabajo de campo entrevistando al "sector de guerreros-santos musulmanes, en particular los suicidas".
"Para comprender la revolución, mi equipo de investigación ha realizado docenas de entrevistas estructuradas y experimentos conductuales con jóvenes en París, Londres y Barcelona, ​​así como con los combatientes de ISIS capturados en Irak y miembros de Jabhat al-Nusra (filial de Al-Qaeda en Siria). También nos hemos centrado en los jóvenes de los suburbios parisinos de Clichy-sous-Bois y Épinay-sur-Seine, los barrios marroquíes de Sidi Moumen en Casablanca y Jamaa Mezuak en Tetuán.
Trabajo de campo que considera necesario, ya que "Estados Unidos siempre ha preferido "borrar" a sus enemigos en lugar de hablar con ellos" En su libro: "Talking to the Enemy: Sacred Values, Violent Extremism, and What it Means to be Human" asegura que ni son psicópatas ni lobos solitarios.

""Nada de lo humano me es ajeno", dijo Terence, el esclavo romano que se convirtió en dramaturgo y dio a mi propio campo de la antropología un credo duradero: empatizar con las personas más alejadas de tu propia cultura moral, sin necesariamente simpatizar con ellos. Este es nuestro llamado a comprender. Comprender por qué seres humanos normales querrían morir matando a otros seres humanos que no han dañado a nadie."

Al contrario de lo que podemos pensar, "los ataques terroristas en Bali, Madrid y Londres, explica, fueron llevados a cabo por grupos que no fueron reclutados por organizaciones existentes como Al-Qaeda, sino auto-movilizados." 

"El Estado Islámico y Al Qaeda no ordenan directamente operaciones de comando. Básicamente dicen, "Hey chicos, aquí están las ideas. Aquí está la manera de hacer una bomba de olla de presión; Aquí hay posibles blancos que aterrorizarán a la gente; Aquí hay cosas que odiamos. Sal y hazlo."
"Son redes sociales, amigos o compañeros de fútbol, ​​para quienes la yihad violenta era "fraternal, rápida, emocionante, gloriosa y fresca". Notablemente, pocos de ellos tenían una educación religiosa estricta. Son menos propensos a movilizarse en las mezquitas que en los cibercafés. Atran sostiene que "lo que inspira a los terroristas más letales en el mundo actual no es tanto la religión como un llamado a la acción que promete gloria y estima a ojos de los iguales".
"Tuve una conversación con un imán que era reclutador del Estado Islámico en la frontera entre Siria y Jordania. Él dijo: "Mira: La gente que viene a nosotros, viene con pasión y compasión. Están buscando aventura."

"Sabes, la gente piensa que ISIS y Al-Qaeda son crueles y bárbaros, que lo son", explica Atran. "Pero no entienden que son movimientos festivos y alegres, como el movimiento nacionalsocialista. Y si miras sólo sus cuentas de Twitter, por ejemplo en Yemen, el 57% de ellos promueven proyectos de desarrollo social, en su mayoría con la participación de los jóvenes. Sólo el 3% son tweets sobre castigos. Alrededor del 18% son explicaciones religiosas de lo que están haciendo. No tratan sólo de tortura y decapitaciones y asesinatos."

"Algunas estimaciones dicen que el ISIS gestiona más de 70.000 cuentas de Twitter y Facebook, con cientos de miles de seguidores. ISIS también presta mucha atención a las canciones pop, videoclips, películas de acción y programas de televisión que obtienen altas calificaciones entre los jóvenes y los utilizan como plantillas para adaptar sus propios mensajes."

"Pero también hay una alegría subliminal que se siente en toda la región por aquellos que, aún rechazando la violencia asesina del Estado islámico, anhelan el fin de las Grandes Potencias, un orden que muchos en la región creen que es la raíz de su miseria. La revolución de ISIS no es un simple deseo de volver al pasado antiguo. Esto no tiene más sentido que la idea de que el Tea Party de EE.UU. quiera volver a 1776.

"La noción popular de un "choque de civilizaciones" entre el Islam y Occidente es lamentablemente engañosa. El extremismo violento no representa el resurgimiento de las culturas tradicionales, sino su colapso, a medida que los jóvenes, desarmados de las tradiciones milenarias, se desbordan en busca de una identidad social que da significado personal y gloria. Este es el lado oscuro de la globalización. Los individuos se radicalizan para encontrar una identidad firme en un mundo aplanado. En esta nueva realidad, las líneas verticales de comunicación entre las generaciones son reemplazadas por canales de comunicación horizontales que se pueden ver en todo el mundo."

"Como dije al Consejo de Seguridad de la ONU, lo que inspira a los asaltantes más letales del mundo hoy no es tanto el Corán ni las enseñanzas religiosas, sino más bien una causa emocionante y un llamado a la acción que promete gloria y amigos. Los voluntarios extranjeros para el Estado Islámico a menudo son jóvenes en etapas de transición en sus vidas: inmigrantes, estudiantes, personas con trabajos precarios, alejados de sus familias...". "Muchos de estos jóvenes se sienten privados del derecho tanto del país en el que viven como de su país de origen." "En Francia, del 7 al 8% de la población total es musulmana, el mayor porcentaje de la población total de cualquier estado de Europa; Al mismo tiempo, hasta el 70% de la población penitenciaria es musulmana."

"Pueden ser personas que han visto a sus padres humillados por los empleadores o el gobierno, o a sus hermanas insultadas por usar un pañuelo en la cabeza. Más del 80% de los que se unen al Estado Islámico lo hacen a través de relaciones entre iguales, en su mayoría con amigos y a veces con familiares. Muy pocos se unen por las mezquitas o a través del reclutamiento de extraños anónimos."

"Un joven de 24 años que se unió a Jabhat al-Nusra en Siria, describió su experiencia en Alemania: "Nos enseñan a trabajar duro para comprar un buen coche y ropa bonita, pero eso no es felicidad. Yo era un ser humano de tercera clase porque no estaba integrado en un sistema corrupto."
"Sin embargo, muchos voluntarios del Estado islámico están lejos de ser marginales en sus países de origen. Un médico de familia me escribió para informarme de que dos grupos de estudiantes de medicina de la Universidad de Sudán huyeron al Levante para unirse al ISIS."   

"Cuando preguntamos a los combatientes islámicos capturados en Irak: '¿Qué es el Islam?', Ellos respondieron: 'Mi vida'. Pero tenían poco conocimiento del Quran o del hadith, y ninguno de la historia musulmana."

"En Leviathan (1651), Thomas Hobbes describía el sacrificio por un ideal trascendente como "el privilegio del absurdo al que no está sometida ninguna criatura más que el ser humano"."

"La estrategia central utilizada por el Estado Islámico para atraer a los partidarios y desquiciar a los opositores, no es un misterio. Su manifiesto para la acción es "The Management of Savagery / Chaos". Fue escrito hace más de una década, bajo el seudónimo de Abu Bakr Naji. Y dicta:

1) "Diversificar y ampliar la vejación en todos los lugares del mundo islámico, e incluso fuera de él si es posible, para dispersar los esfuerzos de la alianza del enemigo"

2) Atacar, cuando las víctimas potenciales tienen la guardia baja, para maximizar el miedo en las poblaciones en general y drenar sus economías: "Si un centro turístico es atacado, todos los centros turísticos en todos los estados del mundo tendrán que aumentar la seguridad a través del trabajo de fuerzas adicionales, que conlleva un aumento enorme en el gasto."

3) Capturar la rebeldía de la juventud, su energía e idealismo, y su disponibilidad para el sacrificio: "Motivarles a salirse de las masas para volar a las regiones que manejamos. Los jóvenes de la nación están más cerca de la naturaleza innata a la causa, de la rebeldía".

4) Dibujar a Occidente en el lodazal, tan profunda y activamente como sea posible: "Trabajar para exponer la debilidad del poder centralizado de Estados Unidos".

Además, asegura Atran, hoy en día "los medios de comunicación están diseñados principalmente para excitar al público, en lugar de informar. Por lo tanto, se ha convertido en un juego de niños convertir nuestra propia máquina de propaganda, la más poderosa del mundo, en la suya".

"La exposición de los medios de comunicación, que es el oxígeno del terror en nuestra época, no sólo amplifica la percepción del peligro sino que, al generar tal histeria, hace que la amenaza hinchada a la sociedad se vuelva real."

Mientras, "en Siria y gran parte de Irak en general, casi no queda ninguna zona gris, especialmente para los jóvenes arrancados de su hogar y forzados a unirse a un grupo guerrillero o a abandonarlo como persona refugiada."

La poeta Suhaiymah Manzoor-Khan tiene 22 años y su mensaje es: "Si necesitas que pruebe mi humanidad es que no soy la única que no es humana aquí"
 http://content.jwplatform.com/previews/zNWTYk0B-fmMLQWa1



sábado, 12 de agosto de 2017

Kalsarikännit, sauna y el cóctel molotov: Finlandia.

  "Si un enfermo no se cura con alquitrán, trago o sauna, se va a morir." Proverbio finés.

Finlandia es el primer país del mundo en publicar su propio paquete de emojis temáticos, que simbolizan sentimientos, palabras y costumbres finlandesas difíciles de describir de otro modo.

Un buen ejemplo es la palabra "Kalsarikännit", en finés, describe la situación en la que alguien tiene muchas ganas de tomar alcohol en su casa, sólo o en intimidad, vistiendo ropa cómoda o interior y sin pretensiones de volver a salir a la calle después del trago.

"Perkele", es la madre de todas las palabrotas, y literalmente significa "demonio", pero tiene un significado mucho más grosero. "Para hacer que el palabro suene más potente y eficaz, proceda a hacer vibrar la “r”. ¡Vamos, con convicción!", explican.

"Sisu" explica lo que dice el dicho finés. “Los finlandeses atravesamos hasta una roca”. La naturaleza ártica les ha dado agallas, o “sisu”, como lo llaman. De hecho, Finlandia ha inventado un montón de productos irrompibles y perdurables, como el viejo teléfono Nokia 3310, que es famoso por ser, en fin… ¡Indestructible! Y también inventó el coctel molotov, conocido en finés como Polttopullo o también por Molotovin koktaili. Molotov no inventó el cóctel que lleva su nombre. Los finlandeses lo bautizaron así como un insulto hacia él. La historia empieza en 1939, cuando Molotov autorizó la invasión ilegal de Finlandia, semanas después del estallido de la segunda guerra mundial. Declaró en comunicados radiofónicos que las bombas que lanzaban los aviones soviéticos eran, en realidad, paquetes con alimentos para la hambrienta población finlandesa. Los finlandeses mostraron resistencia con estos explosivos y los llamaron "cócteles Molotov" como un chiste: eran la bebida que acompañaba a los paquetes de comida. La Guerra de Invierno contra los rusos la ganaron con mucho "sisu", muchas cargas explosivas y esas “granadas de los pobres".

"Sauna", por supuesto, también está, y es una palabra finlandesa. El 99% de los finlandeses van a la sauna por lo menos una vez por semana y mucho más cuando visitan su casa de verano en el campo. Este ritual del baño se ha repetido en Finlandia por miles de años. La sauna proporcionaba alivio para limpiar y calmar los músculos doloridos de las tareas del campo. Incluso las mujeres daban a luz en las saunas tradicionales, pues las paredes estaban cubiertas de hollín, naturalmente resistente a las bacterias, por lo que era considerada la habitación más limpia en la casa. Las saunas también fueron, además, el lugar para los rituales de purificación antes del matrimonio y los cuerpos de los muertos eran lavados y preparados para el entierro en esos bancos de madera. Los finlandeses dicen que la sauna es la farmacia de una persona pobre. "Si un enfermo no se cura con alquitrán, trago o sauna, se va a morir", dice un proverbio (el alquitrán se utilizó históricamente como un antiséptico). Además, es un genial antiestrés: el Parlamento finlandés tiene su propia sauna para que los diputados debatan dentro de ella, desnudos. El expresidente y Nobel de la Paz, Martti Ahtisaari, utilizó la sauna para avanzar negociaciones desde Tanzania a Indonesia.

 "Torilla tavataan" significa "nos vemos en la plaza del mercado". La plaza es el lugar de los grandes eventos de celebración, como victorias del campeonato del mundo de hockey sobre hielo. Aunque exista el mito de que no son mucho de hablar, el IRC lo inventaron ellos. Fue el primer protocolo para chatear en internet. Ya no existe, pero siguen viéndose en la plaza del mercado.




Un trineo que reemplaza a una mochila para cuando hay que moverse por la nieve, es el "pulk".

“Kaamos” en finés es la temporada sin sol. Los inviernos finlandeses son oscuros e interminables. En Laponia, el sol brilla por su ausencia entre diciembre y enero. No tiene porqué tener relación ninguna, pero de media, una persona finlandesa consume doce kilos de café cada año.

Las "Noches Blancas" son esos días en los que que hace sol cuando te levantas y hace sol cuando te acuestas. Los días son interminables y la luz es blanca. El amor anda suelto en esta época del año: la mayoría de los niños finlandeses nacen nueve meses después de la Noche de San Juan, la fiesta del solsticio de verano.

"Kokko" es la hoguera finlandesa. Y dicen:
"– Kokoo koko kokko kokoon!
– Koko kokkoko?
– Koko kokko."

Significa: "construyamos juntos la hoguera de San Juan!
- Toda la hoguera de San Juan?
- Sí, el conjunto hoguera de San Juan."

El finés, además, es una lengua que es capaz de decir en una sola palabra "Me pregunto si debería correr sin rumbo?'' '' Juoksentelisinkohan? "

viernes, 4 de agosto de 2017

El legado medicinal indígena, la Tónica y la Coca Cola.

“El descubrimiento indígena de las drogas medicinales para una amplia gama de enfermedades no fue una circunstancia fortuita, aun hay muchas plantas medicinales por descubrir.” 

El libro “El legado indígena: de cómo los indios de las Américas transformaron el mundo”, del antropólogo norteamericano Jack Weatherford, revela los aportes medicinales que los pueblos originarios americanos aportaron para el desarrollo del “viejo mundo”:

Durante la mayor parte de la historia humana, no hubo cura eficaz o preventiva para la malaria, un mal del Viejo Mundo. Aparece golpeando en cualquier lugar de África, Europa o Asia donde crecían los mosquitos, pero no en el continente americano. Cuando los europeos la portaron a América en los cascos de los barcos mercantes, los indígenas rápidamente descubrieron que una de sus medicinas tradicionales, la corteza del quino (llamada quina), ofrecía alivio de los síntomas. Esta corteza producía quinina, el ingrediente activo de la cloroquina.

La introducción de la quinina marca el principio de la farmacología moderna. Con anterioridad, se utilizaban pociones, emplastos, raras formas de cirugía y sanguijuelas para tratar la malaria. También conocida como paludismo, se decía que se originaba en el aire sucio de las marismas y otras zonas bajas. Antes de la propagación de la quinina, se calculaba unos dos millones de muertes al año por esta causa en todo el mundo, junto con decenas de millones de infectados. Y aún hoy, la malaria tortura a millones de personas demasiado pobres para permitirse las milagrosas drogas hechas de quinina.
Perú ofrece la quina a la ciencia, grabado del siglo XVII.
Quina significa "corteza", pero esta particular corteza de poderes tan milagrosos mereció el nombre
de quina-quina, "corteza de cortezas" y de allí el nombre de quinina.
 
Los europeos no usaron esta palabra hasta 1820, cuando los científicos parisinos Joseph Pelletier y Joseph Caventou extrajeron por fin el ingrediente activo de la corteza y nombraron la substancia con el término quechua.
Hasta entonces fue conocida como "cinchona", una perversión del nombre de la condesa de Chinchona, Francisca Henrique de Ribera. Supuestamente, esta mujer, casada con un virrey del Perú y que vivió con él en Lima a principios del siglo diecisiete, fue curada de malaria por los indios con la milagrosa corteza. Carlos Linneo la llamó cinchona, en honor a la condesa que la había descubierto. Aún hoy, en algunas partes del mundo, las persomas se refieren a la quinina como chinchonine.
La corteza se introdujo en Europa aproximadamente en 1630. En 1671, los archivos del gobernador Berkley de Virginia muestran que, antes de la introducción de la quinina, un colono de cada cinco moría de malaria dentro del primer año. Tras su incorporación, el cambio fue simple e impresionante: nadie más murió de ese mal.
Hasta que los químicos extrajeron el ingrediente activo de la corteza y pudieron fabricarlo en el laboratorio, en el siglo diecinueve, la quinina solo estuvo al alcance de los más ricos o de aquellos apoyados por gobiernos y compañías colonizadoras. Rápidamente, los médicos se dieron cuenta de que no solo curaba la malaria, sino que también la prevenía. Así, las formas sintéticas de quinina, como la cloroquina y la primaquina, sirven tanto como profiláctico como para el tratamiento de la malaria.
Debido a la extrema amargura de la droga, la mezclaban con agua azucarada para beberla. Este
preparado cotidiano se convirtió en el agua tónica que hoy sigue comercializándose como un combinado en la preparación de bebidas alcohólicas, aún en sitios donde la enfermedad está erradicada.
En Tombuctú, venden unas botellas de gaseosa llamada Tónico Indio, una bebida con una emblema de un indio de las llanuras norteamericanas. La gaseosa resultó ser agua de quinina, y no se vendía como refresco, sino como tonificante médico para restaurar la vitalidad y curar prácticamente cualquier dolencia.

La evolución desde una importante medicina a un simple refresco es un patrón corriente en numerosas medicinas basadas en drogas indígenas hoy patentadas. Otro árbol americano, pariente del quino, ayudó a sanar la disentería amébica, una infección intestinal letal causada por la ingestión de ciertas amebas que provocan fiebre y diarrea sangrante. Los indios de la Amazonía curaron esta enfermedad con una medicina hecha de raíces de Cephalaelis ipecacuanha y C. Acuminaia de tres a cuatro años de edad.
Al preparado le llamaron "ipecac" y unas de sus propiedades era que en ciertas dosis hacía vomitar al paciente. Por esta capacidad, lo usaron para expeler substancias no deseadas, además de las dañinas amebas, principalmente venenos, y también para purificar ritualmente el cuerpo. Las clínicas desintoxicantes de todo el mundo todavía usan ipecac para expeler rápidamente sustancias tóxicas.
Fue un médico holandés Jean Adrien Helvetius, quien lo introdujo en Francia, y causó furor después de que curó la disentería del hijo de Luis XIV.

Los indígenas del norte de California y Oregón dieron a la medicina moderna el más popular laxante o catártivo: la corteza del arbusto Rhamnus purshiana. Este remedio evacúa completamente los intestinos de manera apacible. Los españoles la llamaron "cáscara sagrada". Debido a su sabor amargo, la mezclaban con azúcar o chocolate. Así, se ha extendido hasta convertirse en el laxante más usado en el mundo desde que fuera introducido por la industria farmaceútica americana en 1878.

El tratamiento del escorbuto llamó la atención de los europeos debido a un traumático incidente durante el segundo de los tres viajes a Canadá del explorador francés Jacques Cartier (1491-1557) en nombre de Francisco I. En noviembre de 1535, las naves de Cartier Grande Hermyne, Petit Hermyne y Emerillon quedaron atrapadas por los hielos en el río Saint Lawrence. Con el pasar lento de los meses, sus hombres comenzaron a enfermar. Se tornaron apáticos y se debilitaron. Sus encías se volvieron esponjosas y empezaron a sangrar. Feas manchas eruptaban en la piel y empezaron a despedir un olor desagradable. Ya en febrero, de un total de de ciento diez hombres, solo diez no mostraban síntomas de la enfermedad. Solo quedaron veinticinco hombres vivos.

Cartier se dio cuenta de que los indígenas hurones que desarrollaban el escorbuto no morían, sino que recuperaban plenamente su salud. Le mostraron cómo hacer un tónico de corteza y espinas de un árbol de hoja perenne, la annedda, un pino canadiense. Un desagradable preparado que portaba una maciza dosis de vitamina C, una vitamina presente en todas las coníferas, y la única cura para el escorbuto. Quien lo tomaba, se recuperaba en ocho días. Cartier registró en su bitácora que ni todas las drogas del mundo podían hacer lo que los hurones hacían en una semana.  Por aquel entonces se desconocía por completo la existencia de las vitaminas, que no se descubrieron hasta principios del s. XX. En agradecimiento, Cartier secuestró al jefe Donnaconma y a otros para que le llevaran hasta donde hubiera montañas de oro.

En dos siglos no se supo de esta cura, hasta que James Lind (1716-1794) oficial de la marina escocesa, estudió el incidente de Cartier y con ello la medicina occidental tomó nota de que los pueblos originarios habían encontrado un remedio para la enfermedad. Basándose en la investigación de Lind, en 1795 el almirantazgo británico emitió una orden para que todos los navíos portaran suministros de jugo de lima, que prevendría la enfermedad.
De ese modo, erróneamente, Lind entró en la historia como el descubridor de la causa y de la cura del escorbuto.
Al parecer, los incas supieron prevenir el bocio. Anualmente, cosechaban toneladas del alga del océano Pacífico llamada Macrocystis (huiro); la secaban y transportaban por todos los Andes para usarla como aditivo alimentario. El elevado contenido de yodo de las algas previno la mayoría de tipos de bocio en la población. Hoy, son los grandes buques comerciales los que recogen estas algas.

Los pueblos originarios de Norteamérica también usaron cortezas de álamo o sauce para elaborar un líquido capaz de curar jaquecas y otros dolores menores. Sólo siglos más tarde se supo que su principio activo era la salicina, muy parecido a lo que ahora conocemos como aspirina o ácido acetilsalicílico.

Uno de los ungüentos más usados se conoce como vaselina. Los indígenas descubrieron uno de los primeros usos prácticos del petróleo, para proteger heridas, estimular cicatrización y mantener la humedad en la piel. Además, no atrae a insectos, como sí lo hace el sebo animal.

La coca se cultivaba por campesinos al pie de los Andes y se utilizaba como purificador ritual. Se masticaban o se hacían infusión para calmar el cuerpo y aliviar el dolor y la incomodidad de la sed, el hambre, la comezón y la fatiga. La coca llegó a Europa en 1565 por los dibujos y descripciones científicos del sevillano Nicolás Monardes.

Solo a finales de la década de 1850 los químicos alemanes pudieron aislar el componente activo, la cocaína, y su primer gran uso médivo fue en 1880 como anestesiante de cirugías oculares, dentales y otras. La sintetizaron para lograr la procaína, uno de los anestésicos más importantes.
El joven químico Angelo Mariani introdujo el vino de coca Mariani, que le valió una medalla especial del papa. Este vino hizo de la cocaína una moda en Europa por sus propiedades medicinales y también refrescantes. Además de León XIII y la reina Victoria, sus clientes incluyeron a celebridades como William McKinley, Thomas Edison y Sarah Bernhardt.
Mientras, en EEUU un farmaceútico y veterano de guerra sudista, John Styth Pemberton, de Atlanta, creo una serie de medicinas basadas en ingredientes nativos y extranjeros. Uno de ellos fue el Vino de Coca Francés, una imitación de vino Mariani anunciada como "estimulante ideal para los nervios y el ánimo". Al reparar en que se podía comprar alcohol en cualquier parte y que lo que más disfrutaba el público era la propiedad estimulante, le restó vino y le agregó cafeína y saborizante de nuez de cola africana. El resultado fue la Coca Cola, que salió a la venta en 1886 como jarabe saborizante para refrescos, siendo la gaseosa carbonatada la favorita.
Pemberton comercializó el jarabe en farmacias y atrajo el interés de otro farmaceútico, Asa Griggs Candler, quien le compró la Coca Cola, que superó las ventas y se levantó un verdadero imperio del refresco en torno a ella. Aún después de que los fabricantes quitaran la droga, siguió llamándose Coke o Coca. En la primera parte del siglo veinte, en el sur de EEUU, la gente la llamaba "dope", estupefaciente. De hecho, en el lenguaje de los sordos se mantuvo por mucho tiempo (y, en algunos lugares, todavía se mantiene) la misma connotación: el gesto de insertar una aguja hipodérmica en el antebrazo superior.

Muchas de las raíces o cortezas medicinales indias sabían amargas o picantes, por eso eran conocidas como "pepper", y sus bebidas tenían nombres como Dr. Pepper. Así, el sabor amargo se asoció a la excitación y a la medicina. Los jóvenes pronto acortaron la palabra "pepper" a "pep " ("ánimo") y así el inglés adquirió una nueva palabra. En el siglo veinte se convirtió en una muletilla: charla pep, velada pep, píldora pep... Así, apareció otra bebida cola, Pepsi.

A medida que la medicina americana se fue regulando bajo el control de universidades, hospitales y asociaciones médicas, y que los visitadores médicos pregonaban diversos tonicos que tenían más de charlatanería que de verdaderas fórmulas indígenas, fue desapareciendo la imagen del indio como sanador para dar paso a la de feroces guerreros y las películas del Salvaje Oeste.
Mientras, nuevos y virulentos males con los que nunca antes habían estado en contacto, diezmaron a los pueblos originarios que carecían de cualquier inmunidad contra ellos. Cantaron, mascullaron y oraron, buscando soluciones mágicas para dolencias que nunca antes habían visto, mientras veían cómo los recursos naturales también estaban siendo esquilmados.

Fuente:

“El legado indígena: de cómo los indios de las Américas transformaron el mundo”. Jack Weatherford.